Adulto Mayor ***

 

Ver articulos recientes

sábado, julio 22, 2006

Osteoporosis un mal silencioso

La pérdida de masa ósea comienza calladamente, sin producir síntomas. En las primeras fases se llama osteopenia. Cuando avanza hasta convertirse en una osteoporosis hecha y derecha, los huesos se van volviendo cada vez más porosos, frágiles y vulnerables a las fracturas. No te quepa duda: se trata de una enfermedad con posibilidades de ser fatal", advierte la doctora Christiane Northrup, autora del libro La sabiduría de la menopausia.

Y es que las estadísticas mundiales respecto a esta enfermedad son alarmistas, por lo que es necesario tomar conciencia desde la adolescencia e invertir en un futuro mejor. Como siempre, la salud está en nuestras manos.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es el adelgazamiento y debilitamiento de los huesos que todas las personas sufren una vez que envejecen. Ahora bien, si este detrimento no se trata, el esqueleto termina por ser totalmente frágil y algunos huesos pueden tender a quebrarse (o fracturarse) incluso por traumatismos muy leves.

No obstante este proceso se desarrolla desde los 30 años en adelante, su proceso es tan lento que puede pasar muchísimo tiempo antes de que se manifieste pasado los 50 años.

Ahora, en cuanto a la tendencia según sexo, son las mujeres las que tienen un mayor riesgo de osteoporosis que los hombres. Esto porque después de la menopausia las mujeres sufren una rápida pérdida de hueso, como resultado de la baja en la creación de estrógenos, los que son muy importantes para mantener la resistencia de los huesos.

Otros enemigos

El tabaco y el alcohol son dos de los elementos que favorecen la aparición de la osteoporosis, ya que además de los riesgos asociados a ellos, su consumo elevado también puede dañar la capacidad del cuerpo para conservar unos huesos normales y sanos. Además, el tabaco activa la velocidad de la pérdida de hueso, aumentando las probabilidades de sufrir osteoporosis.

Asimismo, la falta de ejercicio también puede afectar, ya que la fuerza de los huesos depende en parte de las exigencias físicas a las que son sometidos. Es decir, los huesos necesitan cierta cantidad de ejercicio para mantenerse sanos y fuertes.

En cuanto a la alimentación, el consumo de bajas cantidades de calcio (productos lácteos y las hortalizas frescas) frena al cuerpo al obtener las materias primas que necesita para mantener la masa y la fuerza de los huesos.

La influencia de la genética Sin duda alguna, los antecedentes familiares pesan mucho a la hora de prever una osteoporosis. Así, si la madre o la abuela sufrieron de esta enfermedad, lo más probable que la hija tenga un riesgo mayor de sufrirla.

Además, hay que tomar en cuenta los antecedentes médicos, ya que si se tiene una glándula tiroides excesivamente activa, una enfermedad del hígado o anorexia nerviosa, es posible que se pueda producir osteoporosis.

Igualmente, ciertos medicamentos, como los corticoides, pueden tener efectos nocivos en los huesos cuando se utilizan durante largo tiempo.

Ahora bien, en cuanto al peso corporal, las mujeres demasiado delgadas tienen un mayor porcentaje de posibilidades de tener osteoporosis, ya que su esqueleto es más pequeño, tendiendo a romperse con mayor facilidad que una de contextura normal.

Factores de riesgo Es necesario aclarar que no todas las mujeres van a desarrollar osteoporosis después de la menopausia. Por eso es preciso considerar ciertos factores de riesgo. Estos son:
Osteoporosis: Un mal silencioso. Terra photo

La pérdida temprana de la menstruación (antes de los 40 años).
Antecedentes familiares de esta enfermedad.
Vida sedentaria, con poco ejercicio físico y desarrollo de la masa muscular.
El ingerir baja cantidad de calcio con los alimentos.
Sufrir o haber sufrido una depresión clínica importante.
Tener un historial de amenorrea (falta de reglas).
Beber mucho café.
Tomar esteroides con regularidad.
Padecer un trastorno de la glándula tiroides.
Fumar y abusar del consumo de alcohol.
El no haber tenido hijos.

Sintomatología

Muchas veces se descubre la osteoporosis porque origina fundamentalmente fracturas, al disminuir la resistencia de los huesos. Estas fracturas generalmente ocurren en las muñecas, las vértebras y la cadera.
La fisura vertebral suele presentarse pasado los 65 años, tras un mínimo esfuerzo, una tos o estornudo.

La repetición de estas fracturas puede producir una pérdida de estatura y una deformidad en la espalda con aparición de una joroba.

Esta modificación de la columna vertebral es la responsable de muchos de los dolores de espalda de las mujeres menopáusicas.

Las fracturas de cadera aparecen más tarde, generalmente después de los 70 años. Este quiebre puede tener como consecuencia graves complicaciones, que podrían afectar la independencia y autonomía de la persona que las sufre.

¿Cómo se puede prevenir?
Osteoporosis: Un mal silencioso. Terra photo

Si bien no se puede cambiar el rumbo de la vida ni podemos frenar el paso del tiempo en nuestro cuerpo; sí podemos tomar algunas precauciones para reducir el riesgo de padecer osteoporosis. Y para ello, nada mejor que consultar al médico, quien te aconsejará los pasos a seguir dependiendo de cada caso. Además, en estos momentos es posible realizar un diagnóstico previo de la osteoporosis con un examen de densitometría ósea.

Antes de llegar a esa etapa hay ciertos factores que pueden fortalecer las defensas en este ámbito. En este camino es importante consumir mucho calcio y fortalecer nuestros huesos hasta que lleguemos a la madurez esquelética (30 a 35 años), que es cuando comenzaremos a vivir de lo que ya consumimos. Entonces, se recomienda que durante la adolescencia y la juventud, se tome una cantidad adecuada de calcio con los alimentos, se realice un ejercicio físico constante y se haya suprimido el consumo del tabaco y el alcohol, esto con el fin de formar una buena cantidad de masa ósea.

Además, es necesario obtener importantes dosis de vitamina D. Para ello, una exposición al sol de 30 minutos al día es suficiente para que la piel produzca lo que necesita de esta vitamina, la que permite la absorción intestinal del calcio. En caso de que esto no sea posible, por el motivo que sea, se puede recurrir a alimentos naturales como el aceite de hígado de pescado o bien ingerir un suplemento diario de esta vitamina en forma de medicamento.

Tratamiento Una vez producida la enfermedad y, sea cual sea la edad de la paciente, deberá seguir insistiendo en las recomendaciones que se expusieron anteriormente: consumo suficiente de calcio, actividad física y exposición solar.

Se deberá también poner atención a la prevención de las fracturas (ya sea por caídas o golpes), pero esto sin eliminar el ejercicio físico, ya que éste mejora el tono muscular, el equilibrio y la agilidad, lo que disminuye las probabilidades de caídas.

En cuanto a tratamientos por medio de medicamentos, éstos deben ser recetados por un médico especialista. Sin embargo, lo mejor para su salud es que se diagnostique la enfermedad a tiempo, para que así pueda ser tratada y evitar que progrese la pérdida de masa ósea. En estos casos, se emplea algunos medicamentos como la calcitonina, los difosfonatos, e incluso los estrógenos en mujeres mayores.

 

Bookmark and Share

 

Ver articulos recientes

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 


 
  • Patrocinan: [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]