Adulto Mayor ***

 

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martes, febrero 24, 2009

Actividades mentales y manuales a partir de los 50 podrían retrasar la pérdida de memoria

El estudio también demuestra que ver la televisión durante más de siete horas al día aumenta el riesgo de desarrollar problemas de memoria

Madrid (19-2-09).- Las personas que realizan actividades mentales como leer revistas o realizar trabajos manuales, como la cerámica, a partir de los 50 años podrían retrasar o evitar la pérdida de memoria, según un estudio de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos). El trabajo se ha hecho público durante la reunión anual de la Academia Americana de Neurología que se celebra en Seattle.

En el estudio participaron 197 personas de entre 70 y 89 años con deterioro cognitivo leve o diagnosticados con pérdidas de memoria y 1.124 personas de esa edad sin problemas de memoria. Ambos grupos contestaron preguntas sobre sus actividades diarias durante el año anterior y cuando tenían entre 50 y 65 años.

Los resultados mostraron que durante los años anteriores, leer libros, participar en actividades lúdicas, usar el ordenador o realizar actividades manuales como la cerámica o la confección, conducía a entre un 30 y un 50 por ciento de disminución en el riesgo de desarrollar pérdida de memoria en comparación con personas que no realizaron estas actividades.

Las personas que vieron la televisión menos de siete horas al día en los años anteriores eran un 50 por ciento menos propensas a desarrollar problemas de memoria que aquellas que estaban frente a la televisión más de este tiempo cada día.

El trabajo también mostró que quienes participaban en actividades sociales y practicaban la lectura durante la mediana edad eran un 40 por ciento menos propensos a las pérdidas de memoria que quienes no lo habían hecho.

"El estudio es interesante porque demuestra que el envejecimiento no tiene que ser un proceso pasivo. Sólo participando en ejercicios cognitivos es posible protegerse frente a las pérdidas de memoria", explica Yonas Geda, responsable del estudio.
Los investigadores señalan que será necesario confirmar estos resultados con estudios posteriores ya que los actuales se basan en los recuerdos pasados de los participantes.

http://www.azprensa.com

 

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sábado, febrero 21, 2009

Síndrome del marido jubilado

La japonesa Sakura Terakawa, de 63 años, describe sus 40 años de vida de casada en un pequeño departamento urbano como una transición gradual de esposa a madre y sirvienta. La comunicación con su marido pasó de las cartas de amor y las palabras románticas bajo los árboles de los parques a exigencias sobre qué debía preparar para la cena y críticas por la forma de hacer las tareas de la casa.

Es por ello que cuando su marido le anunció hace tres años, con una enorme sonrisa, que iba a jubilarse, Sakura se desesperó. "Se terminó. Voy a tener que divorciarme", recuerda haber pensado aquel día. "Tener que esperar su llegada a casa todos los días ya era lo suficientemente malo. Pero que esté ahora todo el día en casa es más de lo que puedo aguantar", confiesa. Por temor a no tener cómo mantenerse, Sakura decidió finalmente seguir adelante con su matrimonio, para convertirse en una japonesa más afectada por un trastorno que los especialistas llaman SMJ (o síndrome del marido jubilado).

Fiel a la tradición de la mujer de edad que vive dedicada al bienestar de su esposo, Sakura comenzó a esmerarse por atender a su marido. La jubilación hizo desaparecer toda la vida social que la oficina de su marido generaba, dejándolo virtualmente sin amigos y a ella con el peso de tener que llenar todo su tiempo vacío. A semanas de la jubilación, el esposo de Sakura apenas si salía de la casa, miraba televisión y leía el diario y no hacía más que dar órdenes a su mujer. Y también le prohibió además salir con sus amigas.

Al cabo de unos meses, Sakura había contraído úlcera, comenzó a tener dificultades para hablar y hasta le apareció una rara erupción cutánea alrededor de los ojos. Cuando los médicos le descubrieron pólipos en su garganta, pero no pudieron encontrar ninguna causa médica razonable para su repentina serie de malestares, la derivaron a un psiquiatra, que le diagnosticó SMJ causado por stress.

Sakura comenzó a tratarse entonces con Nobuo Kurokawa, un médico que es hoy uno de los principales especialistas de Japón en SMJ. Kurokawa introdujo el término durante una presentación ante la Sociedad Japonesa de Medicina Psicosomática, en 1991. Kurokawa dijo haber dado a Sakura el mismo consejo que dio a muchas otras mujeres de su edad en idéntica situación: "pase la mayor cantidad de tiempo posible lejos de su marido".

En Japón, la jubilación se ha convertido en una riesgosa etapa de la vida para muchas esposas. A pesar de que este stress post jubilación es un problema común en los países industrializados, los analistas aseguran que Japón se volvió un caso especial por muchas razones, incluido el hecho de que un quinto de los japoneses tiene hoy más de 65 años, el porcentaje más elevado del mundo.

Si bien los papeles de hombres y mujeres sufrieron modificaciones entre la generación más joven, los japoneses de la tercera edad siguen mostrándose rígidos. El marido de Sakura le exigía una férrea obediencia, a pesar de que él pasó toda su vida totalmente al margen de su esposa e hijos. Se iba a la oficina muy temprano y después que terminaba su trabajo, salía. Y pasaba la mayor parte de sus vacaciones con colegas y clientes. Estas ausencias hicieron que su presencia en casa luego de jubilado resultara aún más irritante.

Parte de este problema tiene su raíz en que la tradición de padres jubilados que viven junto a sus hijos mayores está desapareciendo. Y como las parejas mayores se ven entonces obligadas a vivir solas, la cantidad de divorcios entre aquellos que están casados desde hace más de 20 años se duplicó en sólo 15 años.


THE WASHINGTON POST. ESPECIAL PARA CLARIN TRADUCCION: Silvia S. Simonetti



http://www.intramed.net/


 

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sábado, febrero 07, 2009

Las fracturas en mayores aumentan el riesgo de mortalidad en los 10 años siguientes

Las fracturas por osteoporosis representan un creciente problema de salud en los países desarrollados o en vías de desarrollo y se espera una mayor incidencia a medida que la población envejece

Madrid (6-2-09).- Las mujeres y hombres de 60 años o más que tienen una fractura por osteoporosis de bajo nivel tienen un mayor riesgo de mortalidad en los siguientes 5 a 10 años, en comparación con la población general, según un estudio del Investigación Garvan de Investigación Médica del Hospital Saint Vincent en Sidney en Australia. Además, aquellos que sufren otra fractura aumentan su riesgo en mayor medida en 5 años adicionales. Los resultados del estudio se publican en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los científicos, dirigidos por Dana Bliuc, examinaron el riesgo a largo plazo de mortalidad después de todos los tipos de fracturas osteoporóticas en mujeres y hombres en grupos de edad diferentes y la asociación de las subsiguientes fracturas con el riesgo de mortalidad.

En comparación con la población general, se observó un mayor riesgo de mortalidad en todos los grupos de edad después de fracturas de cadera, vertebrales y graves en los siguientes cinco años tras la fractura excepto en el caso de fracturas menores, donde se detectó un mayor riesgo de mortalidad sólo aparente en aquellas personas con 75 años o más. Después de cinco años, el riesgo de mortalidad disminuía, con la mortalidad asociada a las fracturas de cadera aún elevada hasta los 10 años siguientes. Después de los 10 años, las tasas de mortalidad no eran diferentes a las de las personas de esa edad en la población general.

Según los investigadores, las fracturas que no son vertebrales o de cadera no suelen tenerse en cuenta en este tipo de estudios y constituyen casi el 50 por ciento de las fracturas estudiadas pero también se asociaron con el 29 por ciento de la mortalidad prematura. El riesgo de mortalidad disminuía con el tiempo, sin embargo, la ocurrencia de una fractura posterior se asociaba con un riesgo de mortalidad entre tres y cuatro veces mayor en los siguientes 5 años.

Los indicadores de mortalidad después de cualquier fractura por fragilidad tanto en hombres como en mujeres incluían edad, debilidad de los cuadriceps y fracturas posteriores pero no enfermedades coexistentes. La densidad mineral ósea baja y haber fumado eran también indicadores en las mujeres y la menor actividad física en los hombres.

Según los investigadores, estos datos sugieren que la fractura es un indicador que supone un aumento del riesgo de mortalidad, relacionado a un mayor riesgo subyacente tanto de fractura como de mortalidad en el caso de las mujeres o a algunos aspectos de la fractura en sí misma como parece ocurrir en los hombres.

En global, el estudio subraya la mortalidad prematura asociada con todo tipo de fracturas, en particular con las que se producen después de una fractura en todos los espectros de edad de hombres y mujeres mayores.

http://www.azprensa.com/

 

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jueves, febrero 05, 2009

Una lista de verificación para la cirugía de reemplazo de articulación

Saber qué esperar antes y después del procedimiento ayuda en el proceso de curación, señalan los expertos

(FUENTE: American Geriatrics Society's Foundation for Health in Aging, news release)

DOMINGO, 1 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- El número de personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial (conocidas como la generación de la postguerra) que alcanza la edad de la jubilación es cada vez mayor, de modo que la cirugía de reemplazo de articulación es prácticamente una realidad para una cantidad creciente de estadounidenses.

Pero las mejoras en movilidad y alivio del dolor en la rodilla o cadera reemplazada no se logran de forma instantánea, y saber qué esperar de la cirugía y la terapia física posterior puede acelerar y mejorar el proceso de recuperación.

Antes de pasar por quirófano, la Foundation for Health in Aging de la American Geriatrics Society sugiere lo siguiente:

  • Hágase las siguientes preguntas: ¿El dolor en la articulación afecta mi sueño? ¿El dolor me impide realizar mis actividades favoritas? ¿Al hacer las actividades diarias, como levantarme y subir escalera, siento dolor? Si ha respondido que "sí" a cualquiera de estas preguntas, debe considerar el reemplazo de la articulación.
  • Consúltelo con su médico: Si su proveedor de atención de la salud cree que podría beneficiarse de la cirugía de reemplazo de articulación, usted será remitido a un cirujano ortopédico.
  • Busque más información: Infórmese bien cómo prepararse para la operación, qué conlleva la cirugía, la duración del periodo de recuperación y la duración de la fisioterapia de seguimiento.
  • Considere una cirugía alternativa: Si está disponible, una cirugía de reemplazo de cadera mínimamente invasiva requiere un menor número de incisiones más pequeñas, así como una estancia hospitalaria y periodo de recuperación más cortos.
  • Informe sobre los medicamentos que toma: Antes de la cirugía, hable con su proveedor de atención de la salud sobre los medicamentos de venta libre, vitaminas y productos herbarios que toma, ya que podrían complicar la cirugía.
  • Planifique su recuperación: Las personas mayores por lo demás sanas pueden esperar recibir el alta a los cuatro o cinco días después de la cirugía. Planifique por adelantado la ayuda en casa con las comidas, el baño y la vestimenta durante los primeros días.
  • Dele prioridad a la fisioterapia: Es necesario que reciba la fisioterapia recomendada si desea una recuperación adecuada y rápida.

http://healthfinder.gov/

 

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