Archive for February, 2011


.
Tener una vida social muy activa podría mantener a raya la discapacidad en los mayores

Un estudio halla que los que participan en actividades son más capaces de seguir cuidando de sí mismos

LUNES, 21 de febrero (HealthDay News/HolaDoctor) — Los adultos mayores que son más activos socialmente tienen menos probabilidades de sufrir de una discapacidad, señalan los investigadores.

El estudio de la Universidad de Rush en Chicago analizó a 954 personas mayores, con una media de edad de 82 años, que no tenían ningún tipo de discapacidad al comienzo del periodo de estudio. Los participantes se sometieron a evaluaciones mentales y físicas anuales y proporcionaron información sobre sus actividades sociales, tales como salir a comer, jugar al bingo, hacer voluntariado, hacer excursiones de un día o de un día para otro y participar en grupos comunitarios.

En comparación con las personas que tenían bajos niveles de actividad social, los que tenían altos niveles de actividad social eran casi el doble de propensos a no tener ninguna discapacidad que supusiera un obstáculo para las actividades de la vida diaria (tales como alimentarse, bañarse, vestirse, usar el baño) y 1.5 veces más propensos a no tener ninguna discapacidad que afectara la movilidad u otras actividades instrumentales de la vida diaria (como usar el teléfono, preparar las comidas y manejar los medicamentos), encontraron los investigadores.

“Se sabe que la actividad social es un componente esencial del envejecimiento saludable, pero ahora tenemos una fuerte evidencia de que también se relaciona con un mejor funcionamiento para la vida diaria y menos discapacidad en la vejez”, señaló el investigador principal James Bryan, estudiante postdoctoral de epidemiología del envejecimiento y la demencia en el Centro Rush para la enfermedad de Alzheimer, en un comunicado de prensa de la universidad.

“Los hallazgos son emocionantes ya que la actividad social es potencialmente un factor de riesgo que puede modificarse para ayudar a los adultos mayores a evitar la carga de la discapacidad”, agregó.

No está claro cómo la actividad social ayuda a prevenir la discapacidad, pero quizá refuerce las redes neuronales y la función musculoesquelética necesaria para mantener la función física, apuntó James.

El estudio aparece en línea como avance de la publicación en la edición impresa de abril de la revista Journal of Gerontology: Medical Sciences.

healthfinder.gov

.

Demencia en el anciano e hidrocefalia

Written by tercera edad on Sunday, February 13th, 2011 in Adulto Mayor.

.

Demencia en el anciano e hidrocefalia

Dr. José Zanoni Yada – Neurocirujano-neurointervencionista

El tratamiento de la demencia debe ser orientado por neurólogos, psiquiatras, geriatras o internistas. Sin embargo, existen algunos problemas los cuales provocan demencia en el adulto mayor y son competencia del neurocirujano, ya que son operables: la hidrocefalia crónica del adulto y el hematoma subdural crónico.

Antes de hablar de ellos diremos que la demencia es la pérdida de las capacidades intelectuales, incluyendo la memoria, la capacidad de expresarse y comunicarse adecuadamente, de organizar la vida cotidiana y de llevar una vida familiar, laboral y social autónoma. Conduce a un estado de dependencia total y finalmente a la muerte. Constituye un problema de salud pública de primer orden, y va atrás solo después del cáncer y del infarto agudo de miocardio. La demencia en su conjunto afecta a cerca del 5% de las personas de 65 años, incrementándose de forma exponencial según avanza la edad, hasta alcanzar cifras alrededor del 30% a los 85 años, es decir, 3 de cada 10 adultos mayores.

Es preocupante y de esto deriva la necesidad de un diagnóstico precoz, sobre todo cuando existan causas que pueden ser tratadas y corregidas. Cualquiera de nuestros parientes que presente pérdida progresiva de la memoria, confusión, desorientación en el tiempo y el espacio, repetir a cada rato la misma pregunta, perder las cosas, dejarlas o esconderlas en lugares poco usuales, mostrar agitación, inquietud, depresión o nerviosismo, todos son síntomas motivo de consulta con un especialista.

Las causas generales de la demencia son: degenerativas como el Alzheimer, vasculares como en la enfermedad multi-infarto cerebral, infecciosas como la neurosífilis. Pero hay otros problemas que pueden causarla y deben buscarse inicialmente, tales como: hipo o hipertiroidismo, déficit de vitamina B12, insuficiencia hepática o renal y alcoholismo.

Finalmente hablaremos de dos entidades que pueden provocar demencia y si se identifican precozmente pueden ser curadas. La primera es la hidrocefalia crónica del adulto, conocida también como hidrocefalia normotensiva.

En el centro del cerebro existen cavidades llenas de líquido llamadas ventrículos, este líquido normalmente circula dentro y alrededor del cerebro para ser reabsorbido. Cuando este drenaje normal del líquido se obstruye provoca dilatación o aumento del tamaño de los ventrículos y lo que se conoce como hidrocefalia.

Por características propias del adulto mayor esta hidrocefalia provoca tres síntomas fundamentales: incontinencia urinaria, es decir, el anciano moja la cama, trastornos de la marcha, con pérdida progresiva de la autonomía para caminar y finalmente demencia. La segunda enfermedad es conocida como hematoma subdural y no es más que un sangramiento alrededor del cerebro provocado en los ancianos a veces por un golpe leve o caerse de la cama. Esto se da sobre todo en pacientes que están medicados con aspirina o anticoagulantes sanguíneos. En ellos el evento pasa desapercibido y meses después la compresión que provoca ese coágulo o hematoma en el cerebro lleva al paciente a un deterioro drástico de las funciones cerebrales y demencia. Ambas enfermedades pueden ser descubiertas con una tomografía o resonancia cerebral para luego ser operadas pudiendo restaurar completamente la calidad de vida de nuestro ser querido.

laprensagrafica.com

.



Site Navigation